Cerca del 75% del total de todas las compras de los clientes son realizadas por consumidores que vuelven a comprar.
El costo de ganar a un nuevo cliente es cinco veces más que retener a un
cliente existente.
¿Quiere mejorar la imagen de su servicio?
Para poder ofrecer un gran servicio usted debe primero contar con una
misión y visión inspiradora. Nadie se sumará a su objetivo de brindar un
servicio inigualable si no hay un objetivo compartido. El buen servicio
complace tanto a quien lo recibe como a quien lo ofrece. Empleados felices
= clientes felices.
Sin un entrenamiento árduo, consistente y disciplinado usted no logrará
mejorar su servicio. Sin práctica, evaluación, medición y mejora continua
no hay resultados.
Desarrolle como las grades empresas un Protocolo de servicio, es decir,
defina paso a paso en su negocio cómo desea comunicar a sus clientes su
excelente servicio. Ejemplo: Siempre al tomar una orden de compra, repetir
al cliente los artículos solicitados, así el cliente percibe que se le ha
escuchado y se desea corroborar su solicitud antes de pagar.
Pase tanto tiempo con su cliente como sea posible, así averiguará en
persona qué es lo que hacen , cómo usa su producto, qué es lo que espera y
qué es lo que teme. La mayoría de los vendedores interactúan con los
clientes con la intención de invertir poco tiempo con ellos. Salga de la
típica frase “¿En qué puedo servirle?
¡Sonría!, ¡Sonría!, ¡Sonría! Cualquier vendedor será más receptivo ante un
vendedor entusiasta y deseoso de ayudar que por uno serio. Su objetivo,
lograr que sus vendedores sonrían sinceramente. Una sonrisa falsa siempre
se descubre, está comprobado.
Cuide mucho la apariencia e imagen de sus vendedores. Vender artículos
ferreteros o de construcción no justifica la falta de aseo de cualquier
vendedor. El primer paso en cualquier venta es generar confianza en el
cliente, una buena imagen ayuda mucho a lograrla. Tome en cuenta siempre:
el corte de cabello, usar un uniforme (ayuda a identificar y recordar
visualmente a su marca. Evite los siguientes colores en la ropa: naranja,
verde militar, dorado, café; no son colores que favorezcan a la raza
latina, lo opacan), no uñas largas en mujeres ni en hombres. Zapatos
aseados, ropa limpia.
Evite que sus vendedores tengan malos hábitos como atender al cliente
mascando chicle, tener mal aliento, no usar desodorante, etc.
Cuando usted ha diseñado cómo desea diferenciar su servicio el poderoso
mundo de la imagen comienza a trabajar a favor de la empresa. Sus clientes
preferirán a su empresa gracias a la buena imagen de su servicio, lo cual
se traduce en mayor confianza y credibilidad hacia su marca.
Fuente: Imagen Excellence