Hay que hacerse a la idea de fracasar.
Si, probablemente suena algo fatalista el titulo de este articulo, sin embargo me parece un tema primordial.
Todos alguna vez, hemos tenido momentos de melancolía, tristeza y hasta enojo, es cuando estamos en la parte baja de esa montaña rusa que representa la vida. Entonces nos preguntamos, ¿Por qué diablos?
Siempre hay un momento en que la motivación se va, sin razón aparente o a causa de una consecuencia catastrófica. El fracaso, la desilusión, la tristeza y el dolor son cosas muy naturales que forman parte de la vida. Quiero decir, que no habrá persona que nazca en este mundo, que no pase por alguna de estas experiencias. Mas sin embargo, es importante el hacer conciencia, de que tan importante y vital es este sentimiento para nosotros, el fracasar. Nadie desea sentirse triste o desilusionado, y por supuesto que no se lo deseamos a ninguna persona.
Aun sigo preguntándome, ¿porque la motivación se va de pronto sin avisar? Probablemente es más fácil que se vaya, en la medida en que nuestras expectativas pierden el piso y no estamos preparados para situaciones que lo confirman.
El ser positivo hoy en día está de moda y a todo lo que da. Frases motivacionales en Facebook, Tweets emprendedores, estados en Whatsapp que rebosan de alegría, artículos (me mordí la lengua o el dedo si es el caso), entre otras miles de cosas que hoy en día te dicen que la sociedad te quiere ver feliz. Pero, ¿Qué hay de la parte negativa?, puesto que no se ha ido y sigue ahí esperando a que pronto la experimentes.
El mundo no es color de rosa y no me malinterpretes, ya que no estoy tratando de pensar de una forma fatalista, sino real. Esto puede ayudarte a resistir mas los golpes de la vida y a levantarte más rápido. No basta con ser positivos en la vida, hay que estar consientes y navegar preparados. El ser demasiado positivos puede generar una gran decepción. Es mejor ser persistentes y avanzar a pasos firmes.
¿Qué pasaría, si por un momento pensamos en lo peor que puede pasar si lo intentas?, si tan solo por un instante te imaginas las consecuencias más grandes, y como lo resolverías. Seguramente te preguntas a que viene todo esto, sin embargo creo que este ejercicio nos permite vivir con menos temor de enfrentarnos a nuestros fantasmas, menos temor a vivir como queremos vivir. No hay nada que temer en realidad.
Vivir bien la vida es como el vértigo de tirarte de un avión, con un paracaídas en tu espalda que aminora la caída. Ese paracaídas podría ser el ANTICIPARTE a la caída, porque al final del día caerás (morirás) por muy triste que eso suene. Es por esta razón que esa caída debe estar llena de intensidad y emoción, pero también con la idea de que en algún momento habrá cosas que duelan.
¿Te has preguntado qué pasaría si te corren?, piénsalo por un momento. Las consecuencias que esa situación tendría es algo a lo que te puedes anticipar, y sin embargo considero que es la peor consecuencia que puede tener el atreverte a hacer algo diferente en tu trabajo. Si lo haces, veras que nada es tan malo y tan serio como crees. Para todas las situaciones difíciles hay alternativas.
El pensar en el peor de los escenarios puede darnos una perspectiva de cómo actuar de forma madura ante difíciles situaciones. La vida es muy corta como para no intentar hacer las cosas que queremos, seguramente tropezaras más de una vez, aunque lo más increíble de esto es que no tenemos absolutamente nada que perder. Anticipar el fracaso y el dolor, asimilarlo aun antes de que ocurra podría ser un gran paso para lograr lo que nos proponemos, puesto que es por eso que tememos ser grandes y despegar, tenemos miedo de fracasar. Fracasar es una experiencia muy enriquecedora, quizá de las mejores en la vida, por que es de ahí de donde sale lo mejor de ti.
Para terminar quiero compartirte unos pensamientos que anote durante la semana.
“Nada urge tanto, como para perturbar tu serenidad”.
“Ningún error es tan grave, como para condicionar tus capacidades”.
“Nada duele tanto, como para no volver a ser feliz”.
“Ninguna pérdida es tan grande, como el perderte a ti mismo”.
“La vida sabe muchísimo mejor después de haber fracasado”.
“Soñar no es para la gente positiva, es para los que saben que a pesar de caer mil veces, no dejan de creer que tienen lo suficiente para lograrlo”.
“Sereno, seguro, feliz y soñador. Así puedes lograr un gran cambio en tu vida”.
Y por último, una amiga me comento por ahí
· “Si no lo haces por miedo a sufrir, es como no nacer por miedo a vivir. Solo no hagas expectativas en el camino”.
Yonathan Vilchis
Si, probablemente suena algo fatalista el titulo de este articulo, sin embargo me parece un tema primordial.
Todos alguna vez, hemos tenido momentos de melancolía, tristeza y hasta enojo, es cuando estamos en la parte baja de esa montaña rusa que representa la vida. Entonces nos preguntamos, ¿Por qué diablos?
Siempre hay un momento en que la motivación se va, sin razón aparente o a causa de una consecuencia catastrófica. El fracaso, la desilusión, la tristeza y el dolor son cosas muy naturales que forman parte de la vida. Quiero decir, que no habrá persona que nazca en este mundo, que no pase por alguna de estas experiencias. Mas sin embargo, es importante el hacer conciencia, de que tan importante y vital es este sentimiento para nosotros, el fracasar. Nadie desea sentirse triste o desilusionado, y por supuesto que no se lo deseamos a ninguna persona.
Aun sigo preguntándome, ¿porque la motivación se va de pronto sin avisar? Probablemente es más fácil que se vaya, en la medida en que nuestras expectativas pierden el piso y no estamos preparados para situaciones que lo confirman.
El ser positivo hoy en día está de moda y a todo lo que da. Frases motivacionales en Facebook, Tweets emprendedores, estados en Whatsapp que rebosan de alegría, artículos (me mordí la lengua o el dedo si es el caso), entre otras miles de cosas que hoy en día te dicen que la sociedad te quiere ver feliz. Pero, ¿Qué hay de la parte negativa?, puesto que no se ha ido y sigue ahí esperando a que pronto la experimentes.
El mundo no es color de rosa y no me malinterpretes, ya que no estoy tratando de pensar de una forma fatalista, sino real. Esto puede ayudarte a resistir mas los golpes de la vida y a levantarte más rápido. No basta con ser positivos en la vida, hay que estar consientes y navegar preparados. El ser demasiado positivos puede generar una gran decepción. Es mejor ser persistentes y avanzar a pasos firmes.
¿Qué pasaría, si por un momento pensamos en lo peor que puede pasar si lo intentas?, si tan solo por un instante te imaginas las consecuencias más grandes, y como lo resolverías. Seguramente te preguntas a que viene todo esto, sin embargo creo que este ejercicio nos permite vivir con menos temor de enfrentarnos a nuestros fantasmas, menos temor a vivir como queremos vivir. No hay nada que temer en realidad.
Vivir bien la vida es como el vértigo de tirarte de un avión, con un paracaídas en tu espalda que aminora la caída. Ese paracaídas podría ser el ANTICIPARTE a la caída, porque al final del día caerás (morirás) por muy triste que eso suene. Es por esta razón que esa caída debe estar llena de intensidad y emoción, pero también con la idea de que en algún momento habrá cosas que duelan.
¿Te has preguntado qué pasaría si te corren?, piénsalo por un momento. Las consecuencias que esa situación tendría es algo a lo que te puedes anticipar, y sin embargo considero que es la peor consecuencia que puede tener el atreverte a hacer algo diferente en tu trabajo. Si lo haces, veras que nada es tan malo y tan serio como crees. Para todas las situaciones difíciles hay alternativas.
El pensar en el peor de los escenarios puede darnos una perspectiva de cómo actuar de forma madura ante difíciles situaciones. La vida es muy corta como para no intentar hacer las cosas que queremos, seguramente tropezaras más de una vez, aunque lo más increíble de esto es que no tenemos absolutamente nada que perder. Anticipar el fracaso y el dolor, asimilarlo aun antes de que ocurra podría ser un gran paso para lograr lo que nos proponemos, puesto que es por eso que tememos ser grandes y despegar, tenemos miedo de fracasar. Fracasar es una experiencia muy enriquecedora, quizá de las mejores en la vida, por que es de ahí de donde sale lo mejor de ti.
Para terminar quiero compartirte unos pensamientos que anote durante la semana.
“Nada urge tanto, como para perturbar tu serenidad”.
“Ningún error es tan grave, como para condicionar tus capacidades”.
“Nada duele tanto, como para no volver a ser feliz”.
“Ninguna pérdida es tan grande, como el perderte a ti mismo”.
“La vida sabe muchísimo mejor después de haber fracasado”.
“Soñar no es para la gente positiva, es para los que saben que a pesar de caer mil veces, no dejan de creer que tienen lo suficiente para lograrlo”.
“Sereno, seguro, feliz y soñador. Así puedes lograr un gran cambio en tu vida”.
Y por último, una amiga me comento por ahí
· “Si no lo haces por miedo a sufrir, es como no nacer por miedo a vivir. Solo no hagas expectativas en el camino”.
Yonathan Vilchis
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