A veces las
personas cometemos el error de realizar cosas sin pensar simplemente como
respuesta a algún estímulo ocasionado por un sentimiento. Estas cosas pueden
suceder cuando del trabajo se trata, y a veces suelen ocasionarnos problemas.
Esto es la
inteligencia emocional, saber cómo responder ante situaciones que requieran un
control emocional, y en cuanto al trabajo, las personas con un mayor nivel de
inteligencia emocional son mejores como empleados. Un ejemplo de esto es que
cuando nos sentimos agobiados por la situación económica recurrimos a
“proteger” nuestro trabajo, lo que nos hace menos comprensibles respecto al
cambio y somos más propensos a estresarnos afectando nuestra productividad. Una
cosa lleva a la otra.
Entre otras
cosas, el no saber manejar nuestras emociones ocasiona que hagamos menos a
nuestros compañeros, y hasta a veces es lo que origina el mobbing en el
trabajo.
Para tener una
buena relación de nuestras emociones con nuestro trabajo debemos analizarnos a
nosotros mismos, si existe algún problema que podría estar afectando nuestra
forma de ser e identificar cómo respondemos ante las situaciones en nuestro
trabajo. Para ayudarte siempre existirá la psicología, así que no dudes en
pedir ayuda.
Prestar
atención a las situaciones laborales es un buen comienzo, pues con ello
aprenderemos a escuchar y a responder ante cualquier suceso, y aunque a veces
sean temas que no son de interés para nosotros, podremos responder de manera
sabia tras haber analizado el asunto, y aprenderemos a decidir con efectividad.
Cuando
escuches a una personas no sólo prestes atención a lo que dices, sino también a
lo que hace y los movimientos corporales, pues de esa forma irás conociendo a
las personas e identificarás el cómo hay que tratarlas para llevar una buena
relación, para que no lleguen a existir malentendidos por el hecho de no
conocerlos.
Todo esto es
muy importante realizarlo, pero también es muy conveniente que prestes atención
a lo que llega a estresarte para evitar que te molestes y respondas con
acciones que puedan dañar tu trabajo. Identifica las situaciones que puedan
afectarte, y mientras lo hagas también pon en práctica la capacidad para evitar
que eso pueda afectarte de nuevo, como ignorarlo o hacerte creer que algunas
veces suelen suceder, pero que no son obstaculo para tí.
La
inteligencia emocional nos ayudará a manejar las situaciones laborales con gran
responsabilidad, y ello conllevará buenas consecuencias, como la mejora en
nuestro trabajo y que nuestra autoestima crezca. Piénsalo, de verdad que todo
ello beneficiará a quienes te rodean, pero en mayor parte a tí mismo.
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